Todas somos diferentes  y todas somos normales, ya sea por metabolismo, herencia o estilo de vida… a todas nos afectan cosas diferentes, es por eso que el peso de todas siempre será diferente. No existe una regla que diga que todas las mujeres de 30 años deben pesar 120 libras por ejemplo.

Hay mujeres que engordan casi con respirar, o al menos eso es lo que muchas piensan y por eso creen que deben llevar dietas muy cuidadas y estar activas para poder estar en la mejor forma física. ¡Eso no tiene nada de malo! De hecho, es excelente. Porque a demás de quererse ver bonitas y delgadas hacen el esfuerzo por comer sano. Y como resultado, están sanas.

También existe el tipo de persona que  no engorda ni comiendo una tonelada de pizza y que, como no siente la necesidad externa de cuidarse, no lo hace. Y entonces no están tan sanos como sí lo están los “gorditos por naturaleza”.

Lo que enmarque entre comillas es una etiqueta que debemos cambiar, visualmente unas con mas grasita o volumen y otras con menos grasita y mas finitas, pero todas debemos ser saludables.

Por lo que a veces ser de constitución gruesa, es totalmente normal y eso no quiere decir que las mujeres que son así no tengan fuerza de voluntad, o que tenga el metabolismo dañado o algo. O bien las mujeres delgadas solo vivan contando calorías para poder estar así.

Por supuesto, esta la recomendación que uno no debe atragantarse de cuanto objeto comestible se atraviese. Hay que ser conscientes de lo que comemos. Hay que esforzarse por alimentarse bien y sanamente, por amor propio y también cuando tenemos (o vamos a tener) hijos, porque de nuestra salud depende la de ellos.

Pero también hay que ser flexibles, en cuanto a reuniones, cuando vivimos momentos tan complicados y exigentes en cuanto a tiempo, energía, y emociones. Y si en el camino se aumenta de peso, porque en la vida de muchas mujeres esto es como una montaña rusa, meses buenos, meses no tan buenos  y un ciclo de aumento y reducción de peso de nunca acabar.

Siempre hay que sobreponerse y  luego, para perder el peso, pues… ¡hay que esforzarse! No significa que tengas que matarte de hambre o de ejercicios en el gimnasio, pero sí hay que hacer un esfuerzo porque puede que ese aumento de peso no solo sea por metabolismo o estrés, muchas veces nos volvemos permisivas y de esa manera los malos hábitos de alimentación inundan por momentos nuestra vida.

Como inicia este pequeño artículo unas con tanto y otras con tan poco, pero todas somos normales, y el estar sanas esta dentro de nosotros, no importando la imagen corporal que tengamos, el tipo de comida y buenos hábitos determinaran si somos saludables o no.

¿Tú eres saludable?

Comentario

Buscar