Dar inicio a una dieta puede ser abrumador, especialmente si no te has preparado mentalmente para el cambio. Cuando tienes la mentalidad adecuada es más fácil empezar una dieta y un programa de salud. Al prepararte a ti mismo puedes tener un mejor ánimo para seguir la dieta correcta y evitar distraerte de tu meta.

Debes tomar en cuenta los patrones de pensamiento negativo acerca de la comida. A menudo, las dietas se desmoronan debido a los patrones de pensamiento negativo con respecto a la comida y a comer. Trata de tomar en cuenta tus propios pensamientos con respecto a la comida y cómo debes luchar para cambiar esos pensamientos.

Muchas veces, las personas sienten que está bien darse un gusto durante las ocasiones especiales, pero sé honesto contigo mismo con respecto a qué consideras una ocasión especial. Cuando las situaciones como comer en la calle, los almuerzos en el trabajo, las fiestas de la oficina y otros pequeños eventos se convierten en una excusa para comer en exceso, pueden sabotear los planes de hacer dieta.

¿Usas la comida como una recompensa? Muchas personas sienten que, después de un día largo, merecen una cena llena de grasa y azúcar. Trata de buscar medios para recompensarte que no sean comida. Recompénsate con un buen baño caliente, gasta algo de dinero en un traje nuevo o mira una película. Hay muchas maneras de recompensarte a ti mismo sin tener que recurrir a la comida.

Separa  la comida de ciertas actividades. La comida está vinculada intensamente a la costumbre. Puede ser difícil renunciar a los platos que sean azucarados o que engorden si los asocias emocionalmente a ciertas costumbres. Haz un esfuerzo consciente para separar la comida de ciertos hábitos.

Trata de reemplazar la comida poco saludable con otras actividades. Por ejemplo, juega un juego de mesa durante una cita nocturna en vez de conversar y beber. Ingiere fruta fresca y yogur con tu café de sábado por la mañana. Si te relajas comiendo al final del día, trata de leer un libro o escuchar música.

Piensa en comer mal en términos de hábitos en vez de calorías. A largo plazo, estarás más propenso a apegarte a una dieta si abordas los hábitos negativos en vez de solo restringir las calorías. Trata de ser consciente de cuándo y por qué comes. Aunque se trate de solo la mitad de una galleta, ¿te das el gusto debido a que tuviste un día largo? ¿Comes por aburrimiento y no por hambre? Si es así, trata de deshacerte del hábito. Aunque no te excedas con las calorías, la cuestión principal es que comes los alimentos incorrectos por las razones incorrectas.

Creemos que nadie esta preparado para hacer dieta, pero si estamos preparados para mejorar los hábitos y así implementar un estilo de vida saludable, si tu quieres, seguro que puedes, ahora existen muchos métodos que te pueden ayudar a lograr la implementación de una alimentación saludable.

A veces iniciar es lo que cuesta, de ahí el mismo camino ayuda ¡Cuídate!

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