Normalmente este fenómeno se ve más en los hombres que en las mujeres. Un estudio sugiere que al casarse, sus parejas les preparan platillos que antes  no comían porque básicamente no saben cocinar. Así, cuando se casan, los hombres desarrollan un sentido del gusto mucho más amigable a los alimentos dulces como los pasteles, chocolates y panes. Respecto a las mujeres, se da un aumento de peso, porque en muchos casos hacen menos actividad física que cuando estaban solteras.

Por nuestra experiencia, hemos notado que a los chicos y chicas, recién casados no les agrada entrar en esta categoría, pues ya es una tendencia normal, que ¡Por supuesto! Hay que cambiar.

Si ambos se lo proponen se puede dejar este mito atrás, si buscan asesoría en alimentación, descubrirán un mundo de platillos fáciles y saludables para iniciar con la cocina,  y sobre todo el hacer deporte se convertirá en una actividad que los una como pareja.

Les dejamos los beneficios de que los recién casados no engorden:

  • Les sigue quedando su ropa.
  • Los felicitaran y les dirán, que los ven muy bien y que les cayó muy bien el matrimonio.
  • Construirán hábitos saludables juntos, por lo que se lo heredaran a sus futuros hijos.
  • Se ahorraran dinero en consultas médicas porque se previenen enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos elevados.
  • Si en los planes está tener bebe, quedaran embarazados de una forma muy fácil.
  • Serán más felices descubriendo restaurantes con opciones saludables.

¡¡¡Vamos recién casados!!! Si se puede ser saludable si se lo proponen, es momento de disfrutar de todos los beneficios de un estilo de vida saludable.

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