Es un plato bastante fácil de preparar que además es muy alimenticio. ¡No tienes excusas!

Ingredientes:

1 brócoli mediano.

2 cebollas medianas.

2 ajos grandes.

½ tallo de puerro.

2 cucharadas de queso crema.

25 gramos de mantequilla.

Cilantro molido.

Pimienta.

Sal.

Agua.

 

Preparación:

Desgrana el brócoli tomando el manojo de arbolillos y separándolos uno a uno, conservando sus tallos y follaje. Fíjate de lavarlos bien en agua, mira que a veces vienen con envoltorios sorpresa de mini gusanillos que viven de comer, beber y hacer fiesta dentro de las hortalizas.

¿Qué hacer con el tallo principal que une todo el manojo de brócoli? Pues también limpiarlo muy bien, cortándole las zonas negruzcas que pueda contener y luego hacerlo trozos. Sí, este tronco es más duro que los arbolillos, pero es tan comestible como la frondosidad del resto del brócoli. ¡No deseches el 20% de tu futura crema!

Una vez tengas todo dividido y limpio, introdúcelo en una olla y rebósalo en una cantidad de agua que apenas tape todo el contenido del brócoli, que no sea mucha agua para que el vegetal no se agüe y pierda sabor. Y como de sabor se trata, lánzale una de las cebollas troceadas, más el pedazo de puerro, más uno de los ajos pelados y un poco de sal.

Estos ingredientes son suficientes para que el propio hervido del brócoli produzca el caldo de verduras necesario que minutos más tarde espesará e inyectará sazón al preparado de la crema, pero si lo deseas, aquí podrías recurrir al viejo truco de agregar al consomé media pastilla desmenuzada de caldo, o en lugar de hervir la verdura en agua, hacerlo con caldo de verduras directamente. Decide si lo tomas o lo dejas siguiendo la intuición de tu sentido del gusto, pero en todo caso ambos procedimientos darán como resultado una crema sensacional.

Esto es importante: sancocha los vegetales apenas unos 10 minutos como máximo. El brócoli ablanda sorprendentemente rápido y sancocharlo durante excesivo tiempo matará poco a poco sus múltiples propiedades alimenticias, así como su tierno sabor. No lo olvides, no quieres una sopa sosa y para colmo sin vitaminas.

Mientras el brócoli se cocina, sofríe el resto de los aliños. Rehoga en la mantequilla derretida la otra cebolla hasta que se transparente y termina el sofrito incorporando el puerro picado en juliana, más el ajo en piezas grandes. Reserva.

Volvemos al hervido. Al cabo de los 10 minutos de hervor, pincha el brócoli con un tenedor y palpa que ya esté al dente. Entonces apaga el fuego y con ayuda de un cucharón trasvasa el hervido de la olla a la licuadora, pero sin llevar grandes cantidades de caldo al licuado. Calcula que el consomé cubra más o menos la mitad de la mezcla sin licuar de brócoli, cebolla-puerro-ajo hervido y sofrito, más las dos cucharadas colmadas de queso crema. Tritúralo todo para obtener una primera versión de crema gruesa.

Vierte la crema en una nueva olla, enciende el fuego a llama media, y ahora ve agregando porciones reducidas del caldo de verduras sobrante hasta que consigas la consistencia y sazón deseadas por ti. 1) Agrega un chorro de caldo, 2) mézclalo homogéneamente con la crema, 3) añade sal, pimienta y cilantro molido al gusto (u otras especias de tu predilección), y 3) tantea textura, consistencia y sabor. Repite este procedimiento hasta que la contextura y el sabor de la crema enloquezcan de felicidad a tu paladar.

Para finalizar, cocina durante cinco minutos revolviendo de vez en cuando. A continuación, apaga y deja reposar la crema de brócoli cinco minutos más.

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