En una conferencia escuché la palabra SUGAROLICOS, nadie sabía a lo que se refería realmente, esta palabra inventada es ideal para describir una las mayores crisis de nutrición y alimentación que cruzan los niños y niñas en la actualidad: todos los infantes son adictos al azúcar.

No es posible determinar culpables, en estos tiempos se ha desarrollado un entorno y un estilo de vida que favorece esta adicción, se le denomina ambiente obesogénico, esto expone constantemente a los adultos y en especial a niños a ver con normalidad el exceso en el consumo de azúcar y grasas.

Según la Organización Mundial de la Salud OMS el consumo de azúcar se debe reducir a menos del 10% de la ingesta calórica total por día.  Pueden pensar: ¡mis hijos no consumen mucha azúcar!, para responder este pensamiento es importante aclarar que hay 2 tipos de azúcar, los azúcares libres, son los azucare añadidos a los alimentos por los fabricantes, cocineros, consumidores, así como los azúcares presentes en la miel, jarabes, jugos de fruta y concentrados de jugo de fruta, este tipo de azúcar es la que se debe reducir. El otro tipo de azúcar se le denomina azúcares intrínsecos y son los que se encuentran en verduras y frutas enteras y frescas.

¡Mucho ojo papas! Es momento de informarse de los ingredientes que componen los productos de comida que le compran a los pequeños ya que el azúcar añadida siempre está presente, en la lista de ingredientes de cada producto  la encuentran como: Azúcar, jarabe de maíz, jarabe de maíz de alta fructosa, desxtrosa, fructosa, sacarosa, miel. La mayoría de productos para niños como galletas, cereales, jugos de fruta, bebidas, snaks, dulces entre otros, contienen muchas cucharadas de  azúcar.

Una niña o niño con alto consumo de azúcar puede padecer de: deterioro en la dentadura (caries), enfermedad metabólica como obesidad, diabetes, hipoglucemia, trastornos hepáticos, cálculos biliares y renales, hiperactividad, trastornos psicológicos y mentales y enfermedades alérgicas.

Sería ideal evitar la exposición a los ambientes obesogénicos para lograr el cumplimiento de los hábitos saludables, ya que la idea que venden las grandes industrias de comer más por menos, con alimentos ricos en calorías vacías, solo llevan a los adultos y niños a riesgo de padecer sobrepeso y obesidad.

Esto se convierte en un abismo sin fondo ya que la publicidad que lanza la industria de alimentos hacia las personas y en especial niños esta posicionando este tipo de alimentos en la mente y mesas de las familias, por otro lado los profesionales en salud se encuentran trabajando para lograr una solución y alcanzar el balance entre la publicidad de la industria y la elección de compra que realicen las personas. Es aquí donde a mi criterio personal el principal enfoque debe ser la Educación y muy específico la Educación Alimentaria Nutricional (EAN), la cual se debe impartir a toda la población desde los niños hasta los ancianos, se debe brindar por medio de argumentos y de forma muy gráfica para lograr la comprensión de los mensajes.

Papas no sean cómplices de esta adicción, supervisen que comen los niños, no compren todos los alimentos, preparen la comida en casa, sean ejemplo para los pequeños, Erradiquemos a los “SUGAROLICOS”

 

Para NutritionBioclinic  por:

Flor Zamora

Nutricionista

 

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