De acuerdo con un estudio publicado por la  Journal of Clinical Investigationlas emociones son el factor principal que influye en el apetito

Esto se debe a que las hormonas del estómago se comunican directamente con el cerebro, lo que genera una sensación placentera y reconfortante a sentimientos como el estrés o angustia tras comer un alimento dulce.

Existen muchos factores a tomar en cuenta para calificar a un postre como bueno o malo en nuestra dieta o plan alimentario, entre algunos factores están:

  • Cantidad de grasa que pueda tener.
  • Cantidad de azúcar que aporte.
  • Cantidad de calorías.
  • El tamaño de la porción.
  • Si tiene fruta como ingrediente.
  • Tipo de rutina de la persona que se lo comerá.
  • Horario al cual se come.

Los bueno y lo malo de los postres se traduce principalmente a las enfermedades no transmisibles que se puedan generar por un exceso de glucosa en la sangre por unidad de tiempo (todos los azúcares simples o complejos se terminan convirtiendo en glucosa en el organismo, la diferencia está en el tiempo en que tardan en hacerlo). Así pues, podríamos decir que es «malo» consumir un postre, sea cual sea, para una persona con diabetes, con sobrepeso  o para una persona que quisiera mantener los niveles de grasa corporal adecuados.

¡No siempre es tan malo el postre! Aquí te contamos lo que debes tomar en cuenta para consumir un postre de manera saludable:

  • No consumir el postre, justo después de terminar una comida más «grande» o «cargada».
  • Se puede consumir de vez en cuando una porción pequeña o moderada de un postre, siempre y cuando no se use como «relleno», acompañante, «complemento», etc., de comidas más grandes.
  • Preferiblemente consumir postres que son a base solamente de frutas, sean o no preparados a base de leche, y con poca azúcar refinada. O aun si es con una buena cantidad de azúcar refinada, es preferible los que son a base solamente de frutas por dos sencillas razones: menor aporte calórico y mayor aporte nutritivo.
  • Para atletas o personas que hacen mucha actividad física, puede ser un aporte rápido y necesario de calorías provenientes principalmente de la glucosa, por lo que si pueden consumir postres sanos en las horas adecuadas.
  • Las personas de un peso saludable y con actividad física regular, pueden darse «gustitos» de vez en cuando con cualquier tipo de postre (preferiblemente los que son preparados a base solo de frutas)
  • Las personas con diabetes deberían evitar consumirlos, a menos que sea una preparación libre de azúcar añadida y con bajo aporte calórico.

Entonces concluimos que, no es saludable consumir el postre si aun te sientes lleno del almuerzo o cena, pero no te sacrifiques, consume un postre en la porción adecuada en horario de una refacción y que sea esporádicamente y elige siempre el que tenga frutas como parte de sus ingredientes.

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